viernes, julio 10, 2009

Sobre el conservadurismo en la programación

Agoranews sigue ofreciendo apasionantes cápsulas del cambio en el seminario La Nueva Televisión en España que está realizando Unidad Editorial. ¿Qué hago yo que no he ido? Debe ser porque no me han invitado, no sé cómo se apunta uno o cómo te cuelas por la puerta. Solución: hablar con Jaime Estévez y ponerme pegatina de Ágoranews. Pero, al grano: Jaime, que está en el lado de los revolucionarios, sigue rebuscando en los representantes de los grandes los arcanos del juego presente-futuro que es lo que entraña la idea de conservadurismo. Una idea que ha lanzado Manuel Campo Vidal en forma de acusación a los programadores hispanos. La Sexta se defiende, lo explica y lo razona aquí. Sólo falta añadir algo: conservadurismo es conservadurismo en la cuenta de resultados. Para un gestor, el conflicto entre la innovación de alto riesgo y la preservación de los objetivos financieros de una empresa siempre será un dilema con pocas certezas: sólo se soluciona haciendo apuestas, guardando la ropa y sabiendo cambiar. ¿El riesgo implícito en no acertar con esa técnica o, simplemente, no hacer nada? Ser como una rana en un vaso de agua en el que sube la temperatura. ¿Saben el cuento? Si la rana cae en agua hirviendo, salta y no muere. Si la temperatura sube poco a poco no percibe los cambios y...

Profesores de derecho formados en la era de Gutemberg...

Sinceramente, cada vez que leo y releo las leyes y los argumentos de los especialistas en derecho de propiedad intelectual más evidente me resulta cómo las leyes y los conceptos están impregnados de un concepto industrial determinado y que, precisamente por eso, más cuesta reformarlos: se han redactado las leyes y se ha desarrollado una jurisprudencia para una realidad determinada, si la realidad se ha transformado no hay forma de que las cosas encajen: entramos en el campo de la incapacidad de las leyes para ser cumplidas ni forzadas, perdiendo su sentido y su legitimidad.

Las agencias de prensa han difundido unas declaraciones de la comisaria europea para la sociedad de la información, Viviane Reding (que también se ocupa de la televisión, por cierto, y buena pugna lleva para que las televisiones públicas no compitan con las privadas), de las que lo más interesante es éste párrafo:
"¿Hemos considerado todas las opciones alternativas a la represión?. ¿Hemos enfocado el asunto desde el punto de vista de un chico de 16 años o sólo desde la perspectiva de profesores de derecho que se formaron en la época de Gutenberg?"
Es decir, nuevas realidades exigen nuevo derecho, no incremento hasta adulterar otras leyes más básicas de la capacidad de sanción y reformas legales para forzar que no ocurra lo que la tecnología puede hacer y que no podía ocurrir cuando se generó la doctrina. Mi amigo Andy, que no es un hombre de Gütenberg precisamente, y pocas personas he conocido más puntillosas y precisas para explicar el derecho, publicó hace poco un interesante artículo detallando cómo funciona la doctrina alrededor de la legalidad de los cracks y la ruptura de las protecciones DRM.

La explicación se corresponde con la precisión y asepsia de Andy, pero al leerlo le dejé un comentario en mi extinto Facebook sobre las sensaciones que me producía la explicación de lo que la jurisprudencia dice: que toda la arquitectura legal se había construido a partir de las debilidades de la propia tecnología para hacer posible que el modelo de negocio que existía en el mundo analógico se pudiera reproducir. Es decir, puesto que es imposible garantizar la protección de la copia, hagamos delictivo el hecho de que alguien encuentre la forma de vulnerar la protección o mostrar que, en realidad, esa protección es imposible.

Evidentemente, el argumento clásico de respuesta será que romper cerraduras para entrar en casa ajena es un delito y un atentado grave contra la propiedad de los demás pero, ¿no es eso pensar como en la era de Gütenberg queriendo aplicar códigos inadecuados para el tipo de propiedad del que hablamos? Del debate sobre propiedad intelectual me cuesta mucho soportar que siempre esté fuera una cuestión, que es lo que a mi juicio lleva el debate a su sitio , el hecho de que es un tipo de propiedad - hay quien dice que ni siquiera puede considerarse que tal cosa deba existir - diferente. Y esa diferencia es que la propiedad intelectual se diseñó como un monopolio temporal para que la creación, el conocimiento que incorpora, fuera devuelto a la sociedad, pues precisamente se entiende que su beneficio mayor reside en su extensión. Es decir, que no es tratable como una finca o un rebaño de ovejas desviado por un grupo de cuatreros.

jueves, julio 09, 2009

Disney y Viacom en los juegos para móviles

Es una nota pequeña en Sillicon Alley. Pero es un detalle muy interesante: que los juegos son una industria poderosa no es novedad. Que los grandes productos no se conciben sin juego, una evidencia. Pero entrar en el mundo de las aplicaciones para móviles muestra tanto el poder que está adquiriendo la movilidad, un entorno en el que existen modelos de negocio consistentes, como el valor que adquiere la capacidad de hacer crecer los contenidos más allá de un único medio. Y este, crece.

Esta cita expone muy bien el valor que pueden añadir los grandes estudios cuando entran en el capital de una firma de desarrollo de juegos para telefonía móvil:
Tienen dinero para hacer juegos más apañados que ofrecen mejor experiencia de usuario. Los grupos de medios tienen la ventaja de poder promover los juegos a las audiencias que ya poseen. Y por encima de todo, pueden capitalizar sus relaciones con anunciantes y dar a la audiencia más juegos gratuitos y otro tipo de promociones.

Mi página de Facebook ha desaparecido: ayuda

Hace 24 horas intenté entrar a mi página de Facebook. Al hacerlo, la página me avisa de que no me reconoce la contraseña. Como es normal, reescribo y reescribo pensando que he tecleado mal, que he cambiado minúsculas por mayúsculas y toda clase de problemas habituales de las contraseñas. Solicito nueva contraseña, pero nunca recibo, y van unos cuantos intentos, el correo con el nuevo acceso. Extrañado, pregunto por twitter si alguien puede entrar a mi perfil: me dicen que no. El badge de aquí al lado también deja de ofrecer mi foto y mi nombre, es evidente que sucede algo.

Me pongo en contacto con el servicio de soporte al que, hay que decirlo, es una proeza llegar. Al cabo de unas horas recibo este mensaje:
No nos ha sido posible encontrar ninguna cuenta asociada con la dirección de correo electrónico desde la cual nos envió su pregunta.
Contesté a ese correo manifestando que es desde ese correo con el que he estado usando Facebook desde mi inscripción. Obviamente, la cosa se pone ya algo seria. Es evidente que más de uno me recordará el problema de los datos en manos de estas empresas, la dependencia que nos hemos creado de falsas redes sociales que, en realidad, centralizan la red y todos los problemas conocidos de este tipo de servicios. Pero mi presencia allí me había generado un interesante intercambio, la mayoría de mis posts eran más comentados en esa página que en el propio blog, además de mantenerme al día con amistades lejanas. Así que reabrir mi cuenta y volver a construirla es un asunto verdaderamente incómodo. Setecientos treinta y siete seguidores no se improvisan, por mucho que muchos de ellos vengan de ese efecto extraño de acumulación de estos sitios y aunque no tenga excesiva importancia.

Necesito pues que los que me siguen me ayuden. Al menos, que exista una base de usuarios que advierta a Facebook de que mi cuenta sí que existía y que no me condenen a abrir una nueva. A los que me quieran ayudar, por favor, ¿podéis mandar un mensaje?. Dado lo complejo de ponerse en contacto con este servicio, propongo dar los siguientes pasos:

  • en el asunto, poned el siguiente: "No puedo localizar al usuario Gonzalo Martín (martinalcrudo@gmail.com)"
  • el texto, os sugiero el siguiente:
    "Soy seguidor de este usuario. Desde hace 24 horas no puedo acceder a él y me indica que Facebook le ha comunicado que su cuenta no existe. Le rogaría que atendieran sus peticiones de solución a este problema lo antes posible pues puedo constatar que su cuenta existía bajo la dirección de correo indicada. Muchas gracias."
En fin, esto no es una campaña de descrédito a Facebook ni nada por el estilo, sólo una manera de hacer escuchar la voz de los usuarios ante una situación de impotencia y de dificultad de contacto con esta compañía. No pretendo que usuarios que no me seguían o que no hayan visto aquí al lado mi perfil funcionando envíen un mensaje, es decir no es un bombing ni una cibercampaña para generar viralidad.

Si los que me ayuden me quieren dejar un comentario confirmándolo o mandarme un mail o un twitt, lo agradeceré y tranquilos, que no paso lista, es para poder decir en caso de contacto qué numero de usuarios confirman que existí.

Gracias.

En Onda Madrid, hablando (un poco) de TDT

El domingo, a hora intempestiva, participé vía teléfono en una pequeña tertulia que organizó la versión de Hoy en Madrid de fin de semana acerca de la TDT. Se ha producido el primer apagón analógico en algunos pueblos de la sierra de Madrid y eso conllevaba presentar el relato de la experiencia de los usuarios (en este caso, el alcalde de una de esas pequeñas poblaciones): ¿qué se ve? y, sobre todo, ¿se ve?. Mi participación estaba más orientada a algunos aspectos técnicos alrededor de la TDT que, como se podrá escuchar, oscilaban entre la instalación de antenas a la interactividad. El primer asunto, no es mi fuerte, y creo que resultó hasta divertido.

Curro Castillo, el presentador, creo que supo conducir el fondo de la cuestión hacia los aspectos algo sombríos del desarrollo de la TDT, el de las promesas algo elevadas en torno a algunas de sus facetas aparentemente más apasionantes, como es de la interactividad. El problema de estos programas en directo con muchos intervinientes es que no siempre puedes sintetizar o tener las ocasiones que brinda el contexto para matizar las cosas, lo que no quiero que suene a excusa de nada, sino a que posiblemente a poco que se conozca el tema se espere algo más de profundidad y amplitud.

Gracias especiales a Enrique Dans que, muy atento, se ha hecho con el audio que yo había olvidado pedir y unos cuantos de los integrantes de esta amable audiencia me habían pedido.

miércoles, julio 08, 2009

El estado del arte de los cambios en la industria en versión de Jordi Bosch

Es uno de los tipos más listos del audiovisual español. Jaime Estévez le entrevista hoy para Agoranews. Merece la pena escucharle porque explica los problemas que conlleva inventar y diseñar una producción para una televisión en cambio acelerado y que tiene, no se puede olvidar, una dimensión comercial.



Menos usuarios de video en directo para el cadáver de Jackson que para el juramento de Obama: importan otras cosas

Y eso que cantaban algunas estrellas. All Things Digital se ha apresurado en nuestra madrugada a hacer un recuento de los millones y millones que han visto o dejado de ver el nuevo acontecimiento planetario que nos invade: ¿alguien tiene datos del seguimiento en internet del bautismo de Cristiano Ronaldo como nuevo talismán del equipo que perdió el glamour? El acontecimiento en directo como último gran agregador de masas.

En realidad, ¿importa si ha sido más o menos?. Importan otras cosas. Veamos:

  • El directo masivo por internet, globalizado, ha venido para quedarse. Creo que, asumida la decisión de repetir los varios momentos de Obama el milagroso en internet de modo global, asumida la decisión de haberlo repetido con esta fiebre necrófila, el consumidor va a dar por hecho lo que ya hace todo el mundo por la red cuando pasa algo y no tiene una tele delante: ¿alguien sabe dónde lo dan por internet?. Más el efecto expansión, poco a poco demandaremos que cualquier cosa que ocurra, una competición de bolos en el barrio, tenga su directo accesible.
  • A pesar de todo, el número de usuarios en directo congregados por internet es sonrojante con las medidas clásicas de la televisión convencional: que Akamai haya registrado dos millones y pico de streamings no es casi nada, ni siquiera medido con la televisión en España donde todavía se quiere que un éxito tenga sus buenos cuatro millones, Sofres mediante. Pero esto es una mala mirada: la mirada correcta es que esos dos millones se suman a los otros o han impedido que dejen de verse por falta de acceso o inconveniencia con la tele. ¿Irá a más? Dadle al público la opción de elegir, y elegirá lo que le convenga.
  • Sin novedad en la sociabilidad del acto. Bueno, sí, constatar que la gente va y cuenta las cosas digitalmente. Dicen que 800.000 updates en Facebook. Si son muchos o pocos no tengo ni idea. Parece que Irán movió más twitter. Parece que con China y con Honduras las condolencias son menores: su buena centena y media de muertos congregan menos dolor que el rey del pop extinguido, pero esto es crítica barata. Ya sabemos que la Humanidad somos así de tristes.
  • Sin novedad en la innovación social. Ver que todos siguen la estela que marcó CNN con su integración con Facebook sí ha tenido un descubrimiento claro: la participación social sin filtros, algo que ha podido verse con los chats de Antena3, genera mucho ruido y pocas opciones comprensibles para el usuario. Obligatoriamente tendremos que ir a miniaudiencias dentro de macroaudiencias para la combinación de relaciones sociales y directo de masas. CNN volvió a repetir el esquema Obama con algo que nadie más ha facilitado, pero es que eso es propio de la personalidad de un canal de noticias con la red de contribuyentes de CNN: con ellos se podía elegir el ángulo de noticia. Elemento de personalización que las cadenas españolas ansiosas de adaptarse y probar todavía no han testado.
  • ¿Alguien ha visto una forma clara de integrar la publicidad u otras formas de ingreso en esta experiencia? Todo lo que rodea al mundo online sigue estando falto de encontrar su normalidad como medio de explotación. Hulu me daba publicidad americana que no sé si le cobran al anunciante o no aunque yo no sea su target.

Por último: el rapidísimo Juan Varela hacía notar anoche los sentimientos del público gracias al flujo social. ¿Dónde residía la diferenciación de cada oferta?, se preguntaba ese todo de lo social. Hombre, pocas veces al año vamos a tener acontecimientos libres de derechos que permitan que tanta emisora se emocione con la actualidad, ese tótem que olvida todo análisis. Es decir, que no siempre, más bien casi nunca, habrá oportunidad de comparar como trabajan a la vez las cadenas e internet todo junto. Pero cuando hemos podido comparar, queda más evidente que nunca el problema estructural de la televisión pública que sus directivos no quieren ver, los políticos no alcanzan a comprender pero que el espectador terminará por resaltar: ¿se puede saber qué sentido tenía La1 ofreciendo exactamente lo mismo que cualquiera podía ver sin cargo a sus impuestos sea por otras cadenas o por internet?

En el Reino Unido plantean que lo que debe dar sentido a la BBC con respecto a las privadas reside en una diferenciación en el contenido y su tratamiento. Ellos ya tienen serios problemas para que alguien distinga algo. ¿Alguien pudo detectar alguna evidencia de diferenciación aparte de la mayor o menor simpatía con los contertulios de la opción Cuatro sobre la opción Uno? ¿Alguna diferencia entre el Facebook Connect de Rtve.es sobre el de Antena3? Si alguien dice que estaban compitiendo, la hemos fastidiado. Si nos cuentan que tienen obligación de informar, no se entiende que vaya a costar mil doscientos millones de euros al año. La convergencia, que resquebraja todo.

Actualizo: me avisan de que Techcrunch dice que fue enorme. Muchos más streamings de lo que cuenta Akamai. ¿Quien tiene razón? Da igual. Como hemos contado, otras cosas son más importantes.

El Reino Unido, explicado durante cien días, veinticuatrohoras al día, en directo desde Trafalgar Square

Cualquiera puede hacerlo. Si es seleccionado. Subirse a un pedestal de Trafalgar Square y durante una hora hacer... lo que quiera. La idea es provocar un retrato del Reino Unido a partir de una idea del escultor Antony Gormley (fascinante trabajo). A esta hora una mujer está remando con uno de esos aparatos de gimnasia, es de noche, no se rinde. Alguna función social incorporada: hay gente que perjura que lo verá. Cuando cliquen, verán otra cosa que es absolutamente una decisión personal del elegido. SkyArts lo patrocina y el inventor lo explica en este video.

Antony Gormley on the Fourth Plinth from One & Other on Vimeo.

El diputado pirata, escribe para Finantial Times

Un artículo de opinión titulado: "Las leyes del copyright son una amenaza a nuestra libertad online". Interesante no sólo porque lo escribe un miembro del Parlamento Europeo donde se avecina una nueva batalla en otoño por la cuestión de las leyes de control, sino porque expone con una claridad meridiana los argumentos del por qué no son aceptables las restricciones a las redes. No es una cuestión de "descargar gratis" es si como sociedad aceptamos que alguien espíe nuestras comunicaciones. O recuperar la idea de que el sentido de las leyes de propiedad intelectual era, precisamente, estimular la cultura y no frenarla como los ejemplos que expone en su texto implican. Añado yo que la propiedad intelectual se concibió como algo destinado a ser devuelto a la sociedad y que, sin embargo, cada día es más complejo.

Puede haber tendencia a ver la elección de este tipo de partidos como algo extraño o grotesco. A comparalo con Coluches, Cicciolinas, Jesuses Giles y Ruices Mateos. Pero otras personas me han hecho una comparación más interesante: los verdes en Alemania, que llegaron a tener ministerios, han sido una tendencia de voto en toda Europa que, aunque no hayan logrado repercusión en puestos electos generalizadamente, si nos han hecho a todos un poco verdes.

Curiosamente, al final del artículo se proclama orgullosamente el copyright del mejor periódico fiananciero. Una proclama que tiene este otro manifiesto para pensar sobre la cuestión:
Nuestro manifiesto es reformar las leyes de copyright y abolir gradualmente el sistema de patentes. Nos oponemos a la vigilancia masiva y a la censura en la red, así como en el resto de la sociedad. Queremos hacer la Unión Europea más democrática y transparente.
Ningún gran medio español, para qué hablar de la gran televisión pública al servicio de la pluralidad, ha tenido el detalle de dar voz rotunda a otras versiones del problema durante esta polémica. Ahora hay un miembro del Parlamento Europeo y tiene voz en el periódico de los señores con bombín. Esperemos que alguien tome nota y cambie el debate de las descargas gratuitas por el del concepto de red.

martes, julio 07, 2009

Y Joost fue a parar al cementerio (y2)

En algún lugar he leído que ya nadie dice en twitter eso de "leyendo feeds". Quizá ha muerto como el tipo de comentarios inanes que la herramienta puede producir y que terminan depurándose ante la falta de valor añadido. O puede ser que nadie lleve retraso. Pues yo sí.

Por eso llego tarde al análisis de Om Malik sobre la muerte de Joost tal y como lo conocemos. ¿Por qué me interesa? Por una sola frase:"In the end, however, it all boiled down to a lack of content." Al final, y después de todo, todo se debía a la carencia de contenido interesante. Un servidor dijo lo mismo con menos palabras .

Las otras razones que enumera son, en realidad, conocidas, incluído el efecto Hulu, pero lo esencial es que a mí, en el estado actual del video online, ya se me antojan simplemente como circunstanciales. A nadie le importa si Telecinco es burocrática o deja de serlo o si Abertis le da la señal como es debido. Lo que importa es que ha perdido su ciclo virtuoso de contenidos y ha perdido audiencia.

En el mundo online, la tecnología ya sólo es una herramienta y ningún proyecto puede ser juzgado por su estructura y emoción como start-up o sus virguerías tecnológicas: ya sólo cuenta la capacidad de crear una audiencia monetizable, asunto que se consigue con contenidos. Es decir, bienvenidos al mundo real, nada nuevo bajo el sol. El resto es gestión, pura técnica.

Alguien me preguntaba ayer que cómo veo el panorama. Yo le dije: en un momento de definición. Ya nadie cuestiona el vídeo en la red como mecanismo de distribución, sino que todo el mundo está buscando formas para encontrar clientes. Por debajo de la crisis y de las muertes conocidas, hay efervescencia.

La beta de PomeloTV es una beta de verdad

PomeloTV es un proyecto al que hay unos cuantos que de verdad tenemos ganas de hincarle el diente. ¿Mi razón? No es ni tecnología ni nada estrictamente novedoso. Simplemente, es el color diferente de su llama: César Covarrubias, la mente pensante de Pomelo, tiene opciones y capacidades para poder concentrar lo más esencial en cualquier modelo que aspire a algo: unos buenos conceptos y bases del marketing que se necesita (de por sí, el nombre que le han dado es un ejemplo de ello) y unas interesantes opciones para captar contenido que atraiga usuarios.

Mientras vemos si lo consiguen, ayer por fin se nos invitó a acceder a la beta. Debemos ser muchos porque el acceso y el registro tuvo problemas. Hablé con César anoche y me explicó que tenían más acceso y carga de los esperados en los sitios inesperados y que, esencialmente, comprendiéramos que era, después de todo, un servicio en beta. Acostumbrados a las betas actuales que son servicios en plenitud de funcionamiento, creo que la palabra beta resulta chocante cuando se quiere asumir en su sentido clásico: sepa que esto puede petar.

En este caso, beta es beta, es decir, sin poder garantizar que todo es estable y funciona. Le he sugerido a César que cuide la comunicación. Después de todo, son sus bases para la estrategia de mercado a seguir (su concepción marketiniana de Pomelo) lo que, personalmente, creo que le diferencia.

domingo, julio 05, 2009

Titulares estériles

Haber trabajado una vez, todos tenemos un pasado, en la redacción de un periódico, permite detectar algunos síntomas de oficio en algunas cosas que se publican: en este caso, cuándo un artículo se ha fabricado para rellenar un domingo. Yo también necesito uno (por favor, qué descenso de tráfico el sábado del orgullazo gay, el de un sábado de julio que parece ferragosto), así que me aprovecho del de otros.

Titula El Mundo (sorry, suscripción) de la siguiente guisa: Las cadenas se acostumbran a vivir con el fracaso. ¿Me diga?. Rápidamente se subtitula añadiendo El 70% de los estrenos en la temporada 2008-09, rechazados por la audiencia. La pregunta es dónde está la noticia. Un setenta por ciento me parece hasta bueno, aunque todo depende de la definición de fracaso, en este caso todo estreno que arranca por debajo de la media de la cadena.

En este negocio, cine o televisión, la premisa es que te equivocas ocho de cada diez veces. Siempre ha sido así. Si mi memoria no falla, habríamos estado en tasas algo peores al 7 a 3 que nos cuentan de la temporada que termina. En realidad, las cadenas no se acostumbran, viven de la gestión del riesgo de una tasa de fracaso intrínseca al producto. Por eso es más fácil ser cadena que productor, ser distribuidor o exhibidor de cine que productor y ser agregador de video online que productor. Es decir, que ser productor es la posición más difícil del sistema.

Por si quedan dudas, especialmente para mis queridos y amados emprendedores de la red, saber que la materia prima con la que trabajas tiene estas probabilidades de vivir bien (uno piensa que es como todas esas crías de tortugas que salen de las playas para echarse al mar y de las que sólo unas pocas volverán para aportar nuevas crías), es la esencia de todo: se trata de construir una audiencia. Lo que no se ve, no existe. Lo que se ve, es monetizable. Si se quiere gestionar un negocio, hay que definir qué significa se ve. En la televisión comercial suele ser la media de la cadena. En el cine se fijan en el rendimiento por copia. Ser visto tiene unos costes de promoción casi siempre superiores al coste del producto (del negativo o del derecho).

En el fondo, es tremendamente simple. Pero tan cruel con nuestros esfuerzos y talentos que buscamos la paz interior alimentándonos de fe más tiempo del necesario. Por eso una marca, una franquicia de contenido, es el único objetivo realista para sostenerse en el tiempo.


P.D.: y, por cierto, el proyecto Nikodemo TV tiene todas las características estratégicas de lo anterior. Suerte y audiencia.

viernes, julio 03, 2009

Y Joost fue a parar al cementerio...

Técnicamente no es así, pues su CEO, Mike Volpi ha hecho decir que se van a centrar en tecnología para televisión online y se olvidan de dar una emisión en la web con contenidos profesionales destinada al espectador común. La crisis publicitaria es una excusa excelente para dar a conocer lo inevitable: si fue un error haber nacido cerrados, la solución para estar en abierto quitó toda diferenciación e interés en un sitio que nació como gran esperanza blanca del vídeo. Hulu terminó con toda expectativa de subir a lo alto de la ola.

Personalmente me temo que pasarse a proveedor tecnológico sigue sin aportar nada de glamour a un proyecto que lo fue todo y que nos hizo abrir los ojos. Que fueron innovadores hasta la extenuación y tuvieran clara la interactividad y las nuevas formas de integración de publicidad para las que, desgraciadamente, llegaron pronto y debe decirse que aún no se ha llegado. ¿En qué se va a diferenciar Joost de Brightcove, sin ir más lejos? A lo mejor hacen una empresa viable, lo que ya de por sí es un éxito, pero ya no será la empresa que abrió un camino.

Una gran lección a aprender: Joost jugaba la liga mundial, pero no llegó a obtener contenidos para esa liga. La reacción de la gran industria al asalto online concentrada en Hulu dio al traste con la posibilidad de conseguir un trato adecuado de los grandes propietarios de derechos. La venta fraccionada de esos derechos por el mundo, la debilidad de los mercados publicitarios online en casi todas partes, más la mencionada falta de ritmo con la tecnología, hizo el resto.

jueves, julio 02, 2009

Twitter en la televisión vasca de la mano del equipo de Lost in Bilbao

Dice Rubén (una de las almas de Lost in Bilbao) que debe ser de las primeras experiencias europeas. Seguramente. Pero casi seguro que se puede poner la mano en el fuego de que es la primera experiencia de integración en antena del público de twitter con la emisión convencional en una televisión en España. Avisaba Silvia Cobo (Lola, como mola) y aparecía en algún twitt que he perdido (disculpas).

La explicación de la experiencia es muy completa en el vídeo. Más detalles, muy interesantes, los cuenta también Rubén en una entrevista en Euskal Irratia.



Esta primavera dediqué una entrada en este blog a analizar las implicaciones de twitter como sustituto del SMS en la televisión y otros modelos de negocio. Me ha gustado mucho que Rubén haya insistido en su mayor dimensión social, capaz de tejer relaciones y provocar un nivel de deliberación entre los usuarios junto a un hecho nada intrascendente: es virtualmente gratuito y eso es algo a considerar cuando hablamos de una televisión pública. En serio, ¿tiene sentido el enorme flujo de ingresos en SMS que alguna televisión está desarrollando en nombre de los ciudadanos en vez de estimular la participación real y desde luego sin coste? Una contradicción más del cambio que la digitalización y las redes están trayendo al negocio televisivo. Para las privadas, no me parece muy buena idea a corto por lo que supondría de pérdida de ingresos, otra cosa es un uso creativo en servicios de noticias.

Inquieto que es uno, le puse un mail a Rubén para que nos contara alguna cosa más y, bueno que es él, me deja que lo reproduzca aquí:

Nosotros también estamos impresionados con el resultado :), ha sido una experiencia impresionante y muy positiva.

Te cuento un poco, la idea surgió un día que estaba viendo el programa que producimos para ETB www.nickdutnik.com y veía que se generaba conversación entre unos cuantos en twitter.

Se lo comenté al director de ETB3 en una charla por teléfono y le dije que sería interesante poder emitir esos mensajes, sobreimpresionados en durante el programa a modo de SMS. No se lo pensó dos veces.

Y así comenzamos el proyecto, que por supuesto, gracias a ETB a podido salir adelante... Una vez gestada la aplicación por parte del departamento de sistemas de ETB, hicimos algunos ajustes, como permitir mostrar el avatar, el nombre de usuarios y ajustarlo correctamente en el contenido.

Ayer mismo, nos dedicamos a establecer las estrategias a la hora de publicar los mensajes (hay una validación previa), y a invitar a algunos usuarios de Twitter a participar... esperábamos ser unos 20 y llegaron más de 160 (contando solo los que enviaron algún mensaje durante el programa). Además con el añadido de que solo podían ser mensajes en Euskera, ya que el canal se emite en este idioma.

Sobre el diseño hay dos fases, la técnica y la operacional, por la parte operacional, lo más complejo era la moderación de mensajes y la duración de los mismos en pantalla (ademas de cuantos podríamos publicar). En este sentido nos supero el número de mensajes recibidos....

Además durante el experimento tuvimos problemas con la gestión de avatares ya que el caché se va generando poco a poco y no daba tiempo. El sistema se colgó un par de veces ya que en un momento tuvimos casi 100 mensajes en menos de 20 segundos.

La palabra clave escogida fué #nickdutnik y si entras en las búsquedas de twitter puedes ver tu mismo el resultado :).

Nosotros esperamos continuar con este sistema (mejorado) en los siguientes programas. Creo que la fórmula de interacción directamente en la pantalla tiene un potencial muy grande, y encima gratuito para los usuarios.


Sólo difiero con él en una cosa: las pruebas en EEUU son mucho más intensas de lo que ha comentado en la radio. CNN hace un uso frecuentísimo de la interacción con los usuarios de twitter y CurrentTV, la televisión participativa de AlGore, también. Sonado ha sido el caso de Oprah, han aparecido consultores para desarrollar twitter como herramienta de marketing para series de televisión y ya se ha empleado como herramienta de marketing de cine.

En fin, felicidades a Factoría Crossmedia por experimentar.


Actualizo: este artículo de El Cofidencial pone encima de la mesa por qué twitter no va a sustituir fácilmente o va a ser usado de la misma manera que el SMS. Por supuesto, hay un problema crucial que vamos a obviar de momento: la masa crítica de usuarios. Hay más móviles que población, pero no usuarios de twitter. Dice El Confidencial que los ingresos por SMS y CallTV ya suponen el 10% de los ingresos de Telecinco... y subiendo. En un año de bajón de los ingresos corrientes, este tipo de ingresos alternativos mejora su proporción probablemente más que lo que realmente supondrían en un entorno normal. ¿Pero y si no regresa el entorno normal?

La legalidad definitiva de los PVR's en red acelerará más el cambio hacia la personalización del video y la televisión

Hace casi un año, en el mes de agosto, una empresa de cable de los EE.UU. ganó una batalla legal pero tenía pendiente ganar la guerra: el asunto consistía en crear un servicio de grabación de programas en sus propios servidores sin necesidad de adquirir un aparato como el de TiVo, por ejemplo. Lo llamé PVR virtual y los técnicos los llaman nPVR's (la n, de network).

El caso es el habitual: las grandes productoras alegaban que el servicio violaba el copyright y la compañía de cable alegaba que no construía un servicio de televisión a la carta, sino que cada usuario debía decidir cuando grababa y desde qué momento grababa, sin posibilidad alguna de poder ver un programa si no tomaba la decisión de grabarlo en el momento adecuado: es decir, exactamente igual que si tienes un disco duro en casa, si no lo pinchas a grabar a la hora de comienzo o con suficiente antelación, no te graba el programa completo.

A primeros de junio de este año, Pali Research advertía de que el fallo era inminente y que la última apelación de todas las apelaciones iba a ser ganada por Cablevision, la osada empresa que se lanzó a la aventura. En ese momento, la firma de análisis enumeraba los ganadores y perdedores de esta guerra: el diagnóstico era triste, sólo ganaban los operadores de cable y perjudicaba a todos los demás, satélite, productores, etc. Ni una palabra sobre el mayor ganador: el consumidor que adquiere una fuente más para poder continuar en lo que es verdaderamente imparable del cambio tecnológico asociado al vídeo, la personalización del consumo. Un olvido discupable porque a lo que se refieren con ganadores y perdedores es a la perspectiva de la cuenta de resultados. Ayer (gracias a @alvarogregori por el aviso), se hizo público el resultado final, el PVR en red es legal y todas las empresas de cable se van a lanzar a por ello.

En varias ocasiones aquí hemos advertido de que la mejor forma que tiene la industria del cable de defender su negocio de suscripción era fomentando la entrada de PVR's en los hogares de sus suscriptores. No hace falta ningún estudio de mercado, la respuesta es obvia y basta con preguntarle a cualquier usuario de iPlus: sus vidas cambian hasta el extremo de que no quieren volver atrás. La selección verdadera de contenidos que uno desea ver en la inmensa oferta de canales que tiene el cable sólo se puede producir independientemente del horario. Uno paga mucho dinero al mes para no extraer todo el jugo del potencial de la subscripción. El PVR sí lo permite.

Tenerlo en red y no teniendo que adquirir hardware tiene ventajas que de puro obvias no sé si enumerar: permite cobrar una cuota por el servicio mejorando el ingreso medio por usuario (el famoso ARPU, ratio esencial de este tipo de empresas que, además, suelen cotizar), no hay barrera de entrada ni instalaciones de ningún tipo (una llamadita y ya está) y, lo mejor, un usuario fidelizado que no se mueve: menos churn (bajas de clientes, el otro ratio esencial del negocio). A más a más, una selección de contenidos de primera división que permite defenderse de cosas como Boxee y su capacidad de poner en el televisor vía internet un montón de buenos programas a la carta.

No quiere decir que los problemas del cable terminen aquí. Pero alarga la vida de su modelo de negocio y permite competir contra los Hulus de este mundo que ya permiten al usuario ver contenidos de alta demanda a su conveniencia y que es uno de los dolores de cabeza de las cadenas de cable. La cuestión para nosotros es que eso es legal en USA pero no en España, Andy Ramos nos lo explicó en su día. ¿Cuando tardarán las empresas europeas, Telefónica y ONO mismamente, en pedirle al gobierno que permita hacer esto? Las televisiones generalistas deberían estar en contra, pero han ganado la partida regulatoria y, en cambio, las telecos se han visto cargadas de costes que no querían asumir. La partida de los lobbys suele consistir en un cambio de cromos... Si comercialmente va bien en USA, sospecho que no habrá quien lo pare, sobre todo si se hace alguna pequeña concesión en forma de dar parte del dinerito extra del servicio a los productores...

Actualizo: dos cosas que me he dejado sueltas. ¿Permite el fallo hacer lo mismo pero en internet y con algo como Zattoo sin ir más lejos? ¿Se dan cuenta de que para Digital+ sería otro problema añadido y que a quien favorecería una posible legislación europea/española sería a un Imagenio, sin ir más lejos?

lunes, junio 29, 2009

Ningún medio mata a otro medio

Ese "vinilo" que pueden leer en la esquina superior es el texto del mostrador que El Corte Inglés de Preciados tiene dedicado a discos de esta substancia. Yo calculo que unos tres o cuatro metros a tres alturas repletos de fundas de cartón con eso que el primer Javier Gurruchaga hizo famoso diciendo "como es, como es... y cómo se desliza en la funda". Y lo que sale debajo es nada menos que un clasicazo como el fallecido Frank Zappa. En definitiva, ningún medio muere y alguien parece dispuesto a pagar por una forma de experimentar música que, por supuesto, puede grabarse en un cedé o volcarse al ordenador. Y los fans de Zappa deben tener edad para haber guardado en su colección piezas como ésta. ¿O son nuevos? No tengo ni idea. Ah, que es minoritario. Pero no tenemos la culpa.

Jackson y el modelo de negocio de las copias

Hasta la CNN tenía su programación volcada durante horas al relato interminable - y sin nada nuevo que añadir - del cantante de Gary, Indiana, que todos ustedes conocen. Siempre hay argumentos y detalles para todo tipo de miradas. Diego Manrique incluye este párrafo en su semblanza que explica el verdadero trasfondo del modelo de negocio basado en copias e intermediarios productores y distribuidores:
Como casi todas las figuras de Motown, sufrían un contrato miserable: un porcentaje del 6%; cada miembro recibía medio centavo por single vendido o dos centavos por elepé. De las royalties se descontaban los gastos de producción, con lo que andaban siempre en números rojos: registraron 469 canciones, de las que se editaron 175, pero pagaron por todas
Como siempre, el poder de negociación altera los porcentajes (en el mismo artículo se explica la mejora de la familia Jackson con CBS una vez liberada de Motown) pero el poder de negociación es una excepción en un negocio controlado por los distribuidores. ¿Les cuento algo? La liquidación de la recaudación de cine de una de esas distribuidoras americanas conocidas como majors, se parece mucho a lo que han leído. Detrás del discurso de los autores desprotegidos que esgrime una industria en transformación, lo que suele predominar en la mayoría es la resignación a la liquidación que otros hacen del dinero.

Muchos se han reído de mi presencia en la fiesta de HombresG el otro día, pero tenía el interés de ver la andadura de unos artistas que quieren gestionar mejor su carrera - es decir, sus ingresos y su libertad creativa - con, al menos, una intermediación diferente. Fue divertido, no tengan prejuicios. A David Bowie ya lo tengo en spotify.

domingo, junio 28, 2009

Pocoyó, industria, contenidos, cultura...¡público!


Antonio Ortiz, muy amablemente, incluye una reflexión mía sobre Pocoyó/Zinkia entre sus artículos elegidos de la semana. No es la primera vez, espero que no sea la última, pero creo que nunca se lo he agradecido lo suficiente. Vaya con ésta. Viene de perlas su atención porque el asunto del bebé que baila y su amiga la elefanta rosa tiene un montón de miga y hoy otro artículo de prensa($) nos deja más evidencias (me atrevo a emplear la palabra) de la enorme confusión nacional sobre el espectáculo como industria y sus consecuencias para el bienestar psíquico y el alimento de la tradición. Eso que llaman cultura.

El negocio del contenido es muy raro. Se parece al del vino, pero es más difícil. Trabajando mucho y con buen terreno, más o menos puedes anticipar si el vino será técnicamente bueno. Después tienes que vender la botella, pero ya tienes algo. Con los contenidos ni siquiera eso: que algo sea técnicamente bueno no garantiza que lo sea a ojos de ningún público. A pesar de la cantinela reiterada de que los norteamericanos son proteccionistas y tienen mucho apoyo público a su industria audiovisual (una certeza, pero que sólo se emplea para confundir más sobre los problemas reales), cuando trabajas o te relaciones con norteamericanos que quieren producir lo que les gusta, nadie te habla de cultura o de excepciones identitarias: te hablan de encontrar un público y de participar en la financiación.

No hay subvenciones aunque haya apoyos en forma de incentivos y muy especialmente porque su servicio exterior hace lo que debe hacer, que es ayudar a vender y proteger su negocio. En una serie de discursos recientes de los embajadores del sistema, podría decirse que en ésta sacrosanta reserva de la espiritualidad del cine que se da en llamar España empieza a adoptar un tono en el que los dineros y la aceptación de los que tienen que consumirlo ha de cobrar un espacio. Al fin. Uno no sabe si porque hablar claro no es sutil ni astuto, los protagonistas del nuevo discurso del público y cierta sensatez económica mantienen, a pesar de ello, bien elevada la bandera del cuento (cuento, sí) de la cultura producida por ciencia infusa y los desvelos de nuestros cineastas: en realidad, es como contemplar a los gestores de un parque zoológico donde tratan que los pandas se reproduzcan en cautividad, nada parecido con las llanuras de África ni con los bosques de bambúes de China.

En el artículo de prensa se entrecomillan las palabras del primer accionista de Zinkia: «Ahora ni siquiera puede decirse que seamos una compañía de dibujos animados. Más bien somos creadores de marcas globales dirigidas a las familias, especialmente al público infantil de hasta 14 años». Qué poco glamour, ¿no?. Qué poca ternura, ¿cierto? Especialmente si nos sentamos con una criatura en crecimiento a ver el resultado del trabajo y luego leemos el razonamiento del que llamarían creador, que no es otro que un productor. Han encontrado un público, nunca pensaron en hacer cultura y espero que nadie niegue que Pocoyó forma ya parte del acervo.

La serie tiene "impacto sobre 3,5 millones de niños, dos millones de juguetes vendidos y casi 10 millones de descargas en youtube", "ha vendido más de dos millones de peluches en el mundo, un millón de DVD y casi 600.000 libros" y "el año que viene ampliará el mercado a EEUU, Japón e India." Detalle: aún - aún - no han hecho cine. Otro detalle sin importancia: las teles no les pagan por emitir (quieren porcentajes de las licencias) y, como se ha dicho, todos los episodios están sueltos en YouTube y siguen vendiéndose DVD's. Explicado a una persona de la industria, casi se me enfada porque me dijo que me centraba en las excepciones. Como si el éxito en el contenido no fuera siempre una excepción.

Disney, ese monstruo que cuida a nuestros niños y uno de los culpables de que se esgrima la excepción cultural, que luego llamamos Bambi a cualquier político, tiene una visión sospechosamente parecida en su enfoque de esto. Lo conté otra vez, pero lo reproduzco ahora, que tiene todo el sentido del mundo. Bob Iger, el jefe de Disney dice: "No me importa si una película de Touchstone hace cien millones en taquilla habiendo costadotreinta, su éxito no alimenta ningún otro éxito de la compañía". El alimento de otros negocios, es notorio. Variety daba cuenta esta semana de los resultados de una reciente feria sobre licencias (eso que permite hacer tazas de Mickey) y su presencia escandalosa en los ingresos de Hollywood. Disney sigue siendo el rey, treinta billones con b, americanos eso sí, de ingresos. Nosotros decimos treinta millardos.

Después de todo, siempre habrá niños y familias y los catálogos destinados a la infancia y la juventud vuelven a consumirse generación tras generación. Nada nuevo bajo el sol: eso es Caperucita Roja, sólo que ésta última es de dominio público. Cultura, de paso, ya ven. Hannah Montana nos puede poner los pelos de punta pero ya veremos qué dictamen deja el paso del tiempo mientras hijas y sobrinas reclaman toda una línea de ropa y complementos del personaje. En definitiva, todo parece querer decir que si usted quiere ganar dinero con esto de la creación, dedíquese a un producto infantil y juvenil que los padres sientan adecuados, sobre todo para que acompañen a los pequeños y no tengan miedo a soltar la mosca en una mochila para el cole.

Pero, ¿y el resto? El resto son muchas cosas. Cuando nuestros cuidadores del zoológico hablan de cultura sólo hablan de una cosa muy concreta: de películas pensadas para el cine con un director/autor detrás del que se espera independencia creativa y, si tenemos suerte, la transformación de la conciencia de occidente. Difícil tarea que a veces pasa: a Chaplin y a Kubrick les pagaron las siguientes películas por la mala costumbre de que una dosis considerable de público, la suficiente para recuperar el dinero al menos, puso su atención y su billetera. Billetera que incluye la de los anunciantes de televisión cuando La Naranja Mecánica se ha visto en tele. Billetera que se abre también para el cable.

Repasen lo que he leído: los negocios audiovisuales de éxito son cada vez menos estrictamente cine, y los que lo son son grandes inversiones destinadas a explotar marcas para contenidos multiplataforma. Lo otro nace en la televisión y en los juegos. Pero hay gente que nos gusta ver productos como los que hace David Mamet, que es lo que quieren los directores del zoológico alimentar y preservar a toda costa encuentre un público o no y sin la certeza de que les salga el Lars Von Trier de turno quien, como se sabe, dice que le importa un pito la audiencia en una mentira fantástica en forma de onanismo intelectual: encontró un grupo de gente que le sigue por lo que él hace, si no lo hubiera encontrado estas declaraciones que quedan magníficas para un discurso tipo otro mundo es posible no se hubieran producido. No habría un periodista con un micrófono para que pudiera decirlo aunque en su delirio se crea lo que quiere decir. Podríamos recordar, en el caso del danés, esa estupenda línea de diálogo de El Año que Vivimos Peligrosamente cuando Linda Hunt explica que a la pornografía se le llama arte si la imagen está desenfocada.

Malviviendo es el caso claro de cómo un grupo de artistas crea independientemente de lo que piensen los demás y sin esperar dinero a cambio. No es cine, aunque sueñan con hacer cine. Es lo que tiene el escenario onírico de la sala oscura incrustada en nuestros cerebros de generaciones analógicas. Ningún medio ha matado a otro, pero la obsesión por hacer del cine un objeto en peligro de extinción al tiempo que se asocia emocionalmente como única experiencia audiovisual portadora de cultura y, cuando se habla de negocio, como el origen de la única expansión industrial posible es, en mis modestas entendederas, no sólo un gran fraude, sino una pérdida de tiempo absoluta.

Malviviendo ha encontrado un público haciendo cosas no destinadas al público general ni a una habitación oscura con gente que llega tarde y te tapa la pantalla con la cabeza. En su contra: no hay monetización clara, que es como llamamos ahora a los ingresos. No lo hay porque no hay productores detrás, y me refiero a emprendedores, no a gestores de subvenciones. Y no lo hay porque se produce la combinación letal entre un mercado emergente y una industria que vive con el cordón umbilical en la distorsión de incentivos que hace producir para un esquema de subvenciones directas y compra de derechos de televisión completamente desvinculada de la búsqueda de público.

Pocoyó no tiene versión cine, pero está en proceso. Introducir el cine es una decisión destinada a extender la marca y ampliar públicos en un proceso global de explotación multiplataforma e internacional de una franquicia que ha encontrado un público y en la que, por tanto, se puede invertir, todo ello a pesar de que se ve gratis en YouTube. El productor se propone, además, encontrar nuevas marcas que le permitan vivir y crecer para superar la vigencia que tenga el producto que les lanzó al éxito. Nada que ver con el desastre industrial que, a pesar de la enorme taquilla, la increíble destrucción de valor, que la visión culturalista que predominaba en autor y realizador ha provocado con Alatriste: de cómo arruinar una franquicia de contenido de la que vivir años mientras se extiende una visión española del mundo.

Alguien debería tener el coraje de decir que ya hemos hablado bastante de cultura y de identidad. Que ya lo sabemos, que es cierto, que una industria propia genera determinados beneficios culturales e identitatarios, pero que el proceso es como el de las casas, el tejado se pone lo último y que lo primero es encontrar públicos y no cuidar pandas cautivos a la espera de que se reproduzcan por el arte de la casualidad. Que decir que es cultura es obvio, pero que sostenerla y construir audiencias no lo es. A los que han puesto su dinero y su esfuerzo inventando Pocoyó y Planet 51, pase lo que les pase con el estreno en EEUU, deberían llevarlos a los Goya para darles el premio de honor y sacarlos en procesión: hay que crear nuevos becerros a los que adorar y que enterrar viejos mitos, entre ellos el del cine como fuente de toda la vida intelectual de nuestra conciencia colectiva. El del cine como centro de la industria y no la industria en todas sus dimensiones como centro. Un discurso nuevo que pone por delante encontrar espectadores entusiastas, aunque sean minoritarios, en productos de su tiempo y no destinados per sé a una forma de espectáculo que, seguramente, ya ha explorado casi todos sus caminos.


Créditos: la fotografía pertenece a la galería de Pachakutik, distribuida con licencia CC.

Telecinco.es, social con Microsoft


A un servidor le ha dado por pensar que ambas casas se necesitaban mutuamente: Telecinco estaba ansiosa de un entorno social fuerte para su web, y Microsoft quiere tener presencia decisiva en el entorno televisivo. Juanjo ha explicado las bases del acuerdo y publica hoy una interesante entrada con datos y reflexiones sobre la televisión y su componente social y la resistencia de los viejos actores. Eso sí, actores que se transforman a toda velocidad.

Yo en mis presentaciones incluyo siempre una transparencia dedicada a los cambios que dice que vamos a una televisión de marcas alrededor de comunidades. Telecinco anuncia, siguiendo la senda que va marcando el mercado, el estreno de su serie Un golpe de Suerte, de un tufo juvenil/chateador que asusta, simultáneamente en tele y web. Es decir, desarrollando comunidades y experiencias sociales alrededor del contenido. Va a ser interesante ver cómo gestionan la publicidad integrada de ese contenido.

Mi percepción es que Telecinco ha buscado siempre la rentabilidad autónoma de su presencia en internet, incluso tiene sociedades separadas, pero que la integración multiplataforma del contenido va a obligar a una gestión integrada de la construcción de los programas y de la estrategia publicitaria y de programación. El tres-punto-cero de Antena3 va en esa dirección. En Fuencarral puede que no tengan otro remedio.

Es otra televisión, cada vez más. Habrá fallos, cosas feas, cosas bonitas y cosas mejorables. Pero lo importante es estar corriendo y parece que todo el mundo está perdiendo el miedo al experimento.

sábado, junio 27, 2009

La transición de la publicidad, vista desde el pasado

Ayer daba una charla para un conglomerado de agencias de un grupo publicitario en la que coincidía con Sergio Falcón, Country Manager de .Fox para España. Ariel Arrieta me empujaba a contar más y Sonia Blanco también. Cosas de twitter. Pero estábamos en familia y aunque el caso relatado por .Fox sobre cómo crear una campaña multiplataforma para un contenido multiplataforma era mucho más que interesante, las cosas que se cuentan en familia se dejan en familia.

Pero hubo un momento estupendo de Sergio en el que recordó un viejo vídeo del señor David Ogilvy (San Ogilvy) dedicado a comparar lo que era lo que llamamos publicidad y el marketing directo. La estética filmada del vídeo tiene un aire inequívoco a los años setenta pero si cambiamos marketing directo por internet el resultado es enormemente interesante y válido para muchas cosas. Que tengan buen visionado.


viernes, junio 26, 2009

Paradojas del mundo digital: el cine recauda más y menos copyright parece igual a más beneficio social

Mientras se reiteran los incendios verbales acerca de la presunta vergüenza que debe darnos la declaración teórica y mediática de país más pirata de no sé qué (cuando el portero de tu casa te pasa las películas descargadas, como le ocurre a un amigo, algo sucede en el mundo, señoras y señores), resulta que el cine recauda como nunca: de verdad, uno no entiende en dónde reside el peligro.

Juan Herbera, que hace unos comentarios apasionantes sobre la taquilla de cine española en su blog semana a semana, dice algo como esto:
A pesar de las descargas ilegales, de la piratería, del auge de las nuevas tecnologías entre el target más consumidor de cine…Disfrutemos del buen momento, no bajemos la guardia en ningún caso y sepamos extraer lo positivo de todas éstas lecturas. Y, de paso, confiemos en un segundo semestre que siga en la línea del primero para cerrar lo que sería, sin duda, un año histórico.
Un servidor recibe las taquillas americanas cada semana y ve cómo la recaudación global ha aumentado. Será lo de la crisis, excusa histórica para disiparse en una sala con, digámoslo con claridad, cada vez más vecinos molestos. Mejor no les cuento la pesadilla de espectadores que no llegan a la hora y se equivocan de asientos que tuve el sábado pasado: si el cine es cultura y no negocio, ¿por qué no hacen como en la ópera y no dejan pasar a los espectadores retrasados que rompen con la religiosidad del momento contemplativo llamado cine?.

Sumado al estudio de Harvard tan poco comentado en las redes estos días (Antonio, sí; un trabajo en progreso el de Boston pero con qué etiqueta), en el que se dice con todas las de la ley que un copyright menos forzado ha mejorado a la sociedad (bien es verdad que hay que definir eso) y que la producción de obras de todo tipo ha aumentado, otros también podemos decir que es una semana de las que ponen las cosas en su sitio. Algo huele a podrido en Dinamarca con toda esta historia de la maldad intrínseca de las descargas, quieran o no quieran los popes del sistema.

El inglés con el que nos lo cuentan, es exquisito. Se empapen.


jueves, junio 25, 2009

Sí al cine argentino

A mí, que sí me gusta el cine español aunque no me guste cómo se ha organizado, me suele gustar mucho más el cine argentino. Qué le vamos a hacer. Normalmente diría que detesto las etiquetas y las procedencias para quedarme con películas que me gustan y películas que no me gustan. Así de simple.

Pero en plena resaca de la orgía identitaria que configura el entorno de la defensa cultural a ultranza y en la existencia de un cine basado en la identidad que tuve que ver ayer, me inclino por otra tradición y me vuelvo a tirar de los pelos por la incapacidad institucional para crear masas críticas de espectadores en torno al cine de consumo generalmente adulto y tendente a cultivado que es lo que llaman cine de autor... en español . En este mundo global, tan futbolero que vemos las ligas de todas partes, ya duele que no pueda crearse un mercado natural entorno a la lengua española. Miren: Argentina y España juntas ya suman tantos espectadores como Francia. ¿De verdad hay que centrarse en copiar el modelo francés o hay emprendedores que pueden hacer productos que interesen a países que se enamoran de Serrat y Les Luthiers al mismo tiempo?

Nadie dice que sea fácil, sino si hay una alternativa mejor a la vida asistida. Los argentinos, también pelean por defender su cine. Yo soy un espectador, quiero elegir las que me gustan y el sistema no me deja ver todas las argentinas que quiero ver, y eso que tengo unas cuantas en legítimo DVD en mi casa. Este es su spot.

¿Será Microsoft el encargado de romper el statu quo y acelerar la entrada de internet en el televisor?


Comida ayer con un célebre hombre del video online español: como siempre, debatíamos de nuestras cositas, entre ellas el cómo, el cuándo y el por qué y concluíamos que tendíamos a ignorar el desarrollo del mercado y nuestros productos desde la perspectiva del usuario. Está el momento ocio, el momento trabajo, el momento trastear con el portátil. Puedo ver un vídeo, muchos vídeos en la red, pero no los meteré en mi ciclo de ocio fácilmente hasta que no estén en la tele. Ignorando lo que hagan los menores de 18, que es harina de otro costal. Meterlo en el ciclo del ocio de un número significativo de gente es meterlo en el televisor.

Muchas veces hemos dicho que es la guerra que se avecina. Ya. Y esta entrada de Juanjo me ha recordado un hecho del que ellos mismos, supongo que me perdonas decirlo así Juanjo, son conscientes: que siendo sus sistemas operativos verdaderos media centers no han sabido desarrollar el mercado de la conexión. La entrada de Juanjo recuerda que Windows 7 es un media center. ¿Conseguirá su marketing y la extensión de wifis en el hogar que la base de mercado de la compañía más criticada del mundo sea el catalizador para empujar a los hogares a seguir el proceso de personalización masiva del consumo que es la era digital?

Un arma de doble filo. Estoy probando un STB en casa que se conecta admirablemente a mi wifi. Viene preparado para trabajar con torrents, tarea que no he descifrado. Es obvio que en Redmond trabajarán duramente para que esas cosas tan innobles no sucedan con sus equipos, pero basta con que la gente empiece a acoplar el pecé del cuartito a la tele para que se inicie la conversación en la red y en la máquina de café de cómo ser más virguero y que se supere cualquier limitación que las puertas al campo pretendan impedir. Todo ello con sanciones legales o sin ellas.

Yo creo que la leyenda de la llamada piratería muere el día que los contenidos estén accesibles con un clic, ya veremos económicamente como se soportan, que lo único verdaderamente pendiente de resolver para eso es que parece que se va a ganar menos, no que no haya dinero. Por tanto, nada me atrae más que ver cómo un producto con la amplísima base de usuarios de Windows sea uno de los aceleradores de una revolución que creemos está en marcha. Al final, estamos en la era del usuario y hará lo que le dé la gana, así que no tengan prejuicios y deseen que Microsoft ponga sus habilidades en marcha para que ese pequeño salto tecnológico para el estado del arte técnico pero gran paso para la Humanidad que es enchufar su tele al cable de la ADSL, se produzca. Oigan, cómo se ve YouTube, supuesto que el vídeo tenga calidad suficiente de origen, en la tele de mi casa. ADNStream, también.

miércoles, junio 24, 2009

Tivo acuerda con Quantcast una forma de medición integrada de televisión e internet

Javi Guembe, lector avezadísimo, me llama la atención sobre una entrada de Hollywood Reporter nada desdeñable: TiVo llega a un acuerdo con Quantcast (una nueva firma de analítica web) para establecer los vínculos entre consumo televisivo y web.

Los intentos de crear una medición total del consumo de medios audiovisuales que hacemos los individuos no son nuevos y son una tendencia de fondo para la nueva industria audiovisual. El pasado verano NBC lanzó su esquema reconocidamente incompleto de darle al anunciante una traza de dónde y cómo se ha visto un contenido por un espectador. Era un paso, importante, de un camino. Otros apuestan por innovaciones tecnológicas que llevan al seguimiento total gracias a la tecnología móvil.

En este caso es un panel de 35.000 que, nos dicen, seguirá las reacciones en la web a la contemplación de publicidad en televisión y permitirá ver cómo funcionan las campañas ide forma conjunta. Bastante interesante teniendo en cuenta dos cosas: una, que es asumir que hay manadas de espectadores que ven la tele con su ordenador puesto y, dos, que es precisamente TiVo la compañía que permite a los usuarios dejar de ver la publicidad que no quieren ver. Circunstancia que, al contrario de lo que parece, hace de sus datos y su interés por el análisis algo especialmente interesante: son quienes miden de forma más clara si un anuncio no se ve, mucho más que si se ve, que es otro asunto. Si esos mismos hogares van a una web en el tiempo posterior al que se ha visto un anuncio cabe deducir una enorme probabilidad de correlación.

TiVo tiene acuerdos también con Nielsen y forman parte del sistema de mediciones. Debatíamos si habrá uno o múltiples sistemas compitiendo en diferentes ámbitos, pero lo que no cabe duda es que la medición se hará mucho más sofisticada y tiene que trabajar en el seguimiento completo del consumo de una unidad audiovisual y las reacciones reales frente a ella.

lunes, junio 22, 2009

¿Una medición para todo¿ ¿O medidas para cada site, cada estrategia de comunicación, cada segmento?

Uno de los temas que suscitó más comentarios y disputa en la mesa redonda que en Brands+Video dedicamos a las formas de consolidar el video online como plataforma publicitaria fue la cuestión de las mediciones. Recomiendo ver el vídeo. Por un lado, el mundo de la planificación sostenía que había que estar en Nielsen Net-Ratings (algo complicado de pagar para la mayoría de los proyectos) y asumir que el mercado necesita una única fuente fiable para planificar.

Tiene sentido: no hay dos herramientas que den los mismos datos. Y hay experiencias en el pasado que demostrarían que esto confunde al mercado publicitario y termina por espantar el dinero. Sin duda, esto me parece una realidad, pero yo, repleto de dudas, tengo dudas existenciales sobre que esto pueda ser una posibilidad real para el futuro por una pura lógica de la red.

Me explico: la red, por definición, es abundante y permite que coexistan alternativas. Es verdad que tiene tendencia a concentrase en grandes marcas, pero al mismo tiempo hace posible que haya alternativas viables con usos diferentes. La conclusión es que si toda la compra de publicidad estuviera completamente centralizada, o terminara estándolo, una única medida parece inevitable para un mercado organizado.

¿Pero qué sucede si el tipo de contenidos que existen se especializan mucho? Tenemos que medir lo que pasa dentro del vídeo, los comentarios que generan, su sentido cualitativo, el tráfico que envía a otros lados, las páginas vistas y el tiempo que están. Lo que se ve en un sitio y lo que se ve en otros... Y tendremos anunciantes interesados en diversas métricas según sus intereses. O eso me parece. Un anunciante preocupado por el valor cualitativo de la audiencia y por acercarse a determinados grupos de usuarios querrá unas cosas, otro buscando volumen querrá otra cosa.

En Ad Age están publicando ránkings de spots publicitarios vistos en las redes sociales, y como cambian en el tiempo ¿qué valor tiene? No es lo mismo que medir tu página o tu video, porque se mide a un anunciante esparciéndose, pero puede ser la misma base para crear un contenido que se esparce con valores de marca. ¿Sirve Nielsen Net-Ratings para eso?

Este es un jardín muy complicado en el que me siento inseguro. Las contribuciones de lectores y especialistas son más bienvenidas en este tema que nunca. Mientras, miren cómo lo vende Visible Measures:

"La Coruña: su alma oculta" (más allá del off-topic)

Mi amigo Juan Granados, un señor que escribe estupendas novelas históricas que, si todo va bien, tendrán reflejo en el cine algún día, se ha empeñado en que yo tengo que presentar esto: La Coruña, su alma oculta, un libro de José Luis Pardo Careiro, que es una bella reflexión de texto y fotografía sobre la ciudad que ama.

Lo haré esta tarde, a las 20:00 horas, en la Casa de Galicia en Madrid, Casado del Alisal número 8. En la invitación pone que darán vino (ya tienen una razón poderosa) y lo haré con el autor, claro, y con Juan. La pregunta es qué hace un chico como yo en un lugar como éste: la blogosfera gallega tiene, además de en Juan, una notoria presencia de ilustres, desde Dans a Varela pasando por Freire. Es decir, que si queríamos poner galleguidad y web un servidor de ustedes sólo puede decir que es fan de los percebes y de los susodichos autores.

Más divertido es que en la invitación me proclaman escritor y no soy más que un pobre blogger. Pero llevaré el asunto a mi terreno. Dice José Luis Pardo en su libro: "Hay veces en las que me gustaría deslizarme como evasión de los peligros que en todo momento me acechan. En esas ocasiones mi conciencia no me lo permite, pues ello sería considerado, casi con toda seguridad, como una huida deshonrosa". Supongo que por eso escribo las cosas que escribo sobre la propiedad intelectual vigente a pesar de que no tengo nada claro que me favorezca en la dura tarea de ganarme mis dineros.

Discúlpenme, porque no tiene nada de heroico. Más heroico es haberse hecho el libro, las fotos , que te lo publiquen y encima den vino - gallego, faltaría - por ir a ver cómo nace. Veré si soy escritor de verdad: queridos lectores, están invitados.




YouTube pierde mucho menos dinero de lo que dijo Credit-Suisse y estaría interesada en mantener la confusión, según un nuevo estudio

Un informe de la firma RampRate estima unos costes de ancho de banda significativamente inferiores a los que, en un estudio que causó gran conmoción, los analistas de Credit Suisse atribuyeron hace pocos meses. La diferencia es tan radical como para pasar de 360 millones de dólares a ¡sólo! 48 y otras significativas diferencias en hosting y software.

RampRate atribuye esas diferencias a la tremenda infraestructura propiedad de Google, poder de compra, un uso masivo de acuerdos de intercambio por el ancho de banda (es decir, no pagaría nada un porcentaje enorme de ella) y a la localización de sus data-centers en áreas geográficas de bajo coste. Se llega a asegurar que el conjunto de las operaciones de YouTube sirve para mejorar la eficiencia de todos los servicios de Google.



La trascendencia de una reducción de costes tan radical es inmediata: la rentabilidad estaría mucho más cercana. Y ahora viene lo mejor, ¿por qué estaría interesada Google interesada en ocultar sus verdaderos costes? Para evitar la presión de los propietarios de derechos: si no se gana dinero, poco se puede pedir ¿cierto? Desde luego son conclusiones agresivas. En estos casos, cualquier mente conspirativa puede pensar de todo, ¿de dónde proviene la idea de calcular los costes de otra forma? Hasta que los señores de YouTube no expliquen estas cosas, todo el mundo a especular.

En mi opinión, y visto cómo se ve, una extensión del acceso a internet desde el televisor (que ya contamos hace meses) y algunos rumores que hablan de la intensidad con la que Google estaría trabajando de cara al televisor con modelos publicitarios tecnológicamente muy avanzados transformaría el triste escenario que atribuye al vídeo online la rentabilidad tan triste que tiene hoy. ¿Si un día YouTube dijera que el video online es rentable entraría el dinero a espuertas que ahora no tiene?

Esperar y ver. Lean por sí mismos.

(Hay nota en AdAge y otros sitios, pero el titular es más sugestivo: no sería tan dependiente de la publicidad)

domingo, junio 21, 2009

¿Para qué queremos ancho de banda?




Hoy se ha visto en las noticias de las televisiones: las imágenes de las revueltas en Irán han salido a través de móviles e internet. Anoche, varios twitts pedían que desde fuera del país no efectuáramos ataques de denegación de servicio contra las webs gubernamentales para no crear más problemas con el ancho de banda. Los periodistas extranjeros no han podido obtener imágenes ni contrastar muchas cosas, pero gracias a que las comunicaciones abiertas han podido resistir tenemos las imágenes de algo de lo que pasa: los heridos no parecen de broma y aún a sabiendas de lo traicionero que un vídeo fuera de contexto puede ser empleado como arma de propaganda, casos como éste demuestran que el libre acceso a la red y el respeto a su arquitectura distribuida son esenciales para una vida democrática mínimamente sana en el mundo digital. Cuantas más fuentes puedan emitir, más difícil es ocultar la información y que la propaganda triunfe. Eso es la sociedad digital y de eso va el vídeo online, que no es sólo comercio. La propiedad intelectual puede ser un tema opinable, pero una red controlada no debería serlo.

En los videos, una visión de twitter y los movimientos sociales y la agresión - casi seguramente una muerte - que ha dado la vuelta al mundo. No había reporteros.


¿Pero habrá un superportal de contenidos digitales?


Ayer, durante la participación de Ricardo Galli en un programa de la Ser que, como siempre, volvía a tener el tiro descentrado y contaba con una acumulación muy superior de fuerzas del sistema para no hablar de lo que hay que hablar y continuar con la confusión de la piratería, uno de los representantes del imperio del cánon y el te informo educativamente argumentó el por qué no pueden lanzar un gran portal de contenidos digitales si no les cambian la ley.

El argumento no puedo ni siquiera pensar que se dice en serio, sino como una estrategia, otra más, de desinformación y confusión: no nos engañemos, no hay periodista popular y casi no poplular ni ciudadano medio que entienda el por qué de esta manía de algunos por plantear que existen otras formas de pensar la propiedad intelectual, aún con todas las dificultades que tiene: todo se limita a hablar de descarga gratis. La idea es la que sigue: que nadie va a poner sus contenidos en la red existiendo al lado portales y sitios que lo están ofreciendo gratis.

Por la boca muere el pez. El supuesto anterior conlleva implícitamente que sólo están dispuestos a poner contenidos de valor en la red y consumibles de una forma que genere valor si se hace con el mismo modelo de negocio que tienen: una copia, un precio, un dinero. Es muy cierto que ese es el modelo iTunes que tan bien va en EE.UU., pero incluso en los EE.UU. hay malignos piratas surcando los cables. Es verdad que no en todos los países te hacen pagar millones de dólares por cosas que valen pocos dólares para escarmiento del personal, pero el argumento tiene el razonamiento económico invertido: es exactamente al revés, la existencia de una oferta bien diseñada y amplia, fácil de usar, sin restricciones absurdas canibaliza las operaciones de quienes sí hacen un comercio injusto y, sobre todo, reduce la necesidad de buscar el archivo en la red P2P de turno para las descargas sin ánimo de lucro, que son, sospecho, la manifiesta mayoría.

Sea en modelo de pago, sea en modelo publicitario, la esencia para competir (esa es la palabra) contra los modelos no retribuidos reside en el diseño y la promoción de la oferta de cara al consumidor. iTunes triunfa por sus características como servicio, incluída la oferta, pero nadie debe olvidar que el Sr. Jobs advirtió de que lo que había en sus iPods era en su inmensa mayoría archivos no procedentes de su tienda y que los sistemas de protección anticopia que tanto ama su fracasada competencia (sic), Zune, no han servido para nada de lo ensencial: que la gente mueva sus archivos como le da la gana y escuche lo que quiere escuchar sin que tú le pongas barreras.

Los días anteriores al nacimiento de Hulu, la Red, siempre soberbia, se dedicó a hacer chistes macabros sobre la torpeza de la gran industria a la hora de entrar en internet. El resto es historia, esta vez fueron chicos listos, contrataron a alguien que de verdad sabía de red, le dejaron trabajar centrándose en las ideas de usabilidad y buen servicio que han categorizado a Amazon y, ahora, los americanos enterados, que deben ser muchos porque le hacen publicidad en televisión, no tienen que tener sus torrents todo el día en marcha para ver un capítulo atrasado de, por ejemplo, Los Simpsons.

Netflix, cuya versión online no es desde luego mayoritaria ni mainstream en ese país tan grande que son los EE.UU., es la otra referencia que ha funcionado en un mar de ofertas que quieren llevar cine con un modelo de negocio contrastado detrás y a través de la red a cada hogar. Lo interesante es que es otro modelo basado en el usuario. ¿Por qué digo esto? La mirada pobre que transmite contemplar Pixbox o Filmotech, la extraña sensación que produce sobre el pensamiento de marketing de quienes ponen a un portal el nombre "yodecido" o las dificultades para que los productores pongan su contenido de forma útil en portales mejor concebidos como ADNStream (que saben que son amigos míos, los conflictos de interés siempre por delante) se parecen a todos los intentos torpes de la propia gran industria antes del salto Hulu o de la labor evangelista (es el principal accionista de Disney) del señor Jobs.

La clave de que los usuarios opten por una forma de consumo no consiste en una oferta de contenido poco atractiva y gestionada con tonos grises, pacatos y en los que los procesos de gestión traslucen el nivel de sospecha que le tenemos, señor usuario. Poner una oferta excelente sin pensar en la usabilidad, sin crear fórmulas de consumo que nadie quiere (esas descargas atadas al disco duro...) sin hacer un esfuerzo de divulgación serio (la "p" de la promoción del marketing mix) no servirán de mucho.

¿Y de verdad son tan torpes? A ratos sí. Pero los mismos que tienen contratados los mejores abogados del país no son tan cretinos como para no haber contratado todo tipo de profesionales y analizado, bofetada tras bofetada, congreso y reunión internacional tras congreso y reunión internacional, charlas informales y formales con la gran industria americana, todas las circunstancias de la revolución digital. Es decir, es impensable que no razonen en términos de crear todas las protecciones que puedan para el sostenimiento del negocio tradicional mientras construyen la distribución digital.

Una distribución digital en la que se quiere preservar las economics tradicionales de la industria, ajustando los precios en función del valor del catálogo y preservando el pago por cada acto de disposición de la obra. Eso es lo que quieren, de ahí la insistencia en ser educativos y enseñarnos lo que es bueno y malo, eso que en España llaman concienciación y que supone darte argumentos irracionales para que hagas algo que no quieres hacer y, sobre todo, que no tienes por qué hacer. Yo soy atrevido: la educación no sirve para nada, lo que sirve es que me den valor para estar dispuesto a pagar. Antes de las redes P2P las universidades españolas estaban llenas de redes de amigos que conseguían todos los discos que necesitabas sin pagar poco más que el coste del cedé y muchas veces ni eso. Asumámoslo: la copia física ha dejado de tener valor, la oferta de disponibilidad y el paquete de servicios es lo que crea valor.

La idea de un superportal también parece sospechosa de antemano en otra vertiente: ¿nos están diciendo todos los poderosos militantes de La Coalición (un invento para que no digamos SGAE y los que no son SGAE no desgasten sus nombres) que sólo va a ver uno y nada más que uno y que ese uno va a ser de ellos? Viva la competencia. Asumiremos, de partida, que serían capaces de aprender de sus amigos dueños de Hulu y lo hacen bien. La diferencia sería que Hulu pertenece a compañías privadas y no a las entidades de gestión, que son privadas pero de aquélla manera. Esto también es dañino para sus intereses porque el verdadero papel canibalizador de las ofertas en las que los productores (¿hay quien se cree que son los creadores?) pueden tener sistemas de monetización favorables para su negocio es el hecho de que exitan muchas y se alcance el mayor porcentaje de población gracias a que nunca hay una sola marca para todo y gracias a que hay empresarios que cuentan con el catálogo que les permite competir: no se puede competir con uno pirata al lado si ese tiene lo que todo el mundo quiere ver y el que paga impuestos y seguridad social no lo tiene.

Pero, con todo, esto no deja de ser la venta de contenidos pensados y producidos con modelos de ingresos del siglo XX, es decir, del siglo pasado, expresión que en el siglo XX utilizábamos para poner en evidencia el verdadero valor que tenían las cosas que se veían superadas por el tiempo. Jaime Estévez ponía el dedo en la llaga hace unas horas y tuiteaba: "¿Y si aprovechamos que todo el mundo quiere contenidos gratis para ganarnos la vida produciendo y distribuyendo buenos contenidos gratuitos?". Por la mañana, me desayuno con el mismo Jaime pidiéndonos que corramos a ver a Juan Varela que nos cuenta como hacerlo. Hablan de periodismo, pero tiene un parecido sospechosísimo con el ocio y el entretenimiento.


P.D: busco por todas partes el archivo sonoro de la intervención de Galli ayer y los señores de la Ser no han subido nada ese programa que no sea de por la mañana y esto fue por la tarde. Se han perdido un enlace. Si algún lector curioso les vigila y me quiere avisar de que ya está disponible, seré generoso.


Créditos: la fotografía pertenece a la galería de Jorge Correa, que la comparte con licencia CC.

sábado, junio 20, 2009

Pocoyó, en Bolsa


El Grupo Vértice360, que no tiene nada que ver con Pocoyó, explica constantemente en sus presentaciones a analistas y accionistas que son el único grupo de producción y servicios audiovisuales que cotiza en bolsa. Y que no tiene nada que ver con los grupos de media. Sin duda, es una estrategia para que se comprendan las diferencias entre unos negocios y otros y no se les trate con la misma vara de medir, para bien y para mal.

Con la salida a bolsa de Zynkia, la productora de Pocoyó, ya serán dos las empresas que no son de media pero que están dedicadas a la producción audiovisual que cotizarán en el mercado de Madrid. Esto es muy interesante: que existan dos compañías sometidas a mercados financieros tiene, en mi visión, varios efectos positivos. Uno es que puede que más se lo piensen. Dos, que la disciplina tremenda de los mercados obliga a fabricar éxitos. En el caso de Zinkia, además, éxitos internacionales, en mi opinión una necesidad para la industria de un país que tiene la lengua que tiene y que no ha sabido fabricar productos para los hablantes de esa lengua. Y de las otras, porque Pocoyó, que va fantástico en México ahora y que está asaltando EEUU, va bien en todas partes.

Una de las cosas más interesantes para leer en las próximas semanas será leer el folleto de salida a bolsa. Vamos a aprender un montón.